
Cómo lidiar con las zonas frías en los vidrios complejos
Cualquiera que haya trabajado con hornos de recocido sabe cuán problemáticas pueden ser esas “zonas frías”. Cuando se trabaja con recipientes de formas extrañas, como aquellos con cuellos estrechos o cavidades profundas, el calentamiento convencional no funciona bien. El calor no logra alcanzar esos lugares difíciles de llegar.
El resultado? Una distribución desigual del calor. Y todos sabemos a dónde lleva eso: grietas en el vidrio durante la fase de enfriamiento. Es frustrante. Para solucionarlo, comenzamos a usar lámparas de calentamiento por infrarrojos de onda corta para llenar esas grietas.
Llevar el calor exactamente donde se necesita
Si queremos eliminar las zonas frías, necesitamos mucha potencia en un espacio reducido. Usamos elementos de cuarzo de alta potencia, ya que permiten que la radiación infrarroja penetre rápidamente en el vidrio.
La diferencia con el aire caliente es que la energía infrarroja afecta directamente al material. Podemos dirigir estas lámparas hacia las partes más gruesas del vidrio. De esta manera, esas áreas alcanzan la temperatura adecuada sin que las paredes más delgadas se derritan accidentalmente.
Los componentes necesarios para el calentamiento
Utilizamos envoltorios de cuarzo de alta pureza. ¿Por qué? Porque los golpes térmicos en un entorno de mecanizado por control numérico son muy intensos, y estos envoltorios pueden soportarlos.
También modificamos las capas del filamento. Esto permite que el espectro lumínico sea adecuado, de modo que el vidrio de sílice absorba la energía en lugar de dejar que se refleje. Es más eficiente y permite alcanzar la temperatura deseada mucho más rápido.
Un consejo importante
Estos tubos se calientan enormemente. Asegúrese de aislar bien el marco del mecanizado por control numérico, de lo contrario, su estructura podría deformarse con el tiempo.
Mantenimiento
Instalar estos dispositivos es bastante sencillo. Están diseñados para integrarse fácilmente en los sistemas de calentamiento existentes, gracias a sus conectores estándar. Pero tenga cuidado con la tensión eléctrica: incluso un pequeño aumento del 5% puede dañar los filamentos y acortar la vida útil de las lámparas.
Y haga algo por usted mismo: limpie los reflectores cada 500 horas. La acumulación de polvo disminuye la eficiencia de las lámparas, obligándolas a trabajar el doble para alcanzar la temperatura deseada. Una limpieza rápida le ahorrará mucho dinero a largo plazo.