
Cómo crear calentadores de baño que realmente funcionen (sin cegar a los usuarios)
Diseñar un calentador de baño requiere un equilibrio preciso. Se desea que el calentador se caliente rápidamente, pero al mismo tiempo no debe representar un peligro para quienes lo usan. Especialmente cuando hay niños involucrados.
Cuando fabricamos lámparas infrarrojas con clasificación IPX5, no solo nos preocupamos por evitar que el agua llegue a los componentes electrónicos. También pensamos en el impacto que puede tener la luz en los ojos.
El problema de la luz
Las lámparas infrarrojas de onda corta son muy brillantes. Demasiado brillantes, de hecho. Emiten luz visible y rayos UV que pueden dañar la retina si se miran directamente.
Para solucionar esto, no utilizamos configuraciones sofisticadas en el software. Simplemente aplicamos un revestimiento especial sobre el vidrio de cuarzo. Este revestimiento funciona como unas gafas de sol para el calentador: bloquea la luz azul intensa y los rayos UV, pero permite que el calor pase a través. Así, sientes el calor en tu piel, pero la luz permanece suave y no daña los ojos.
Agua, electricidad y espacio para respirar
Todos sabemos que el agua y el calor de alta voltaje no van bien juntos. Por eso utilizamos carcasas con clasificación IPX5. Están diseñadas para resistir salpicaduras sin causar problemas eléctricos.
Pero aquí está el problema: si se sella demasiado bien el calentador, este se sobrecalienta. El calor queda atrapado y daña los cables. Para evitarlo, utilizamos juntas de silicona resistentes a altas temperaturas y sistemas de ventilación inteligentes. Esto evita que entre agua, pero permite que el calentador respire y no se sobrecaliente.
Los compromisos
Hay un inconveniente: ese revestimiento protector para los ojos significa que la cantidad de calor que llega a la piel es ligeramente menor en comparación con las lámparas de vidrio transparente que se encuentran en las fábricas.
Pero, honestamente, en un baño doméstico, la seguridad siempre es lo más importante. Prefiero tener un calentador que sea eficiente al 95% y seguro al 100%, antes que uno que pueda dañar mi vista.
Un último consejo: ten cuidado con tu red eléctrica. Los elementos de cuarzo tienen muy baja resistencia cuando están fríos. Eso significa que pueden absorber una gran cantidad de energía tan pronto como se enciende el calentador, lo cual podría hacer que se dispare un interruptor sensible si la instalación eléctrica no es adecuada.