
Deje de reemplazar todo el calentador cada vez que se rompe un tubo
Seamos honestos: los calentadores de exterior tienen una vida difícil. Tienen que soportar la lluvia, los inviernos extremadamente fríos y capas de polvo. Con el tiempo, algo inevitablemente se rompe. Por lo general, es un tubo de calefacción que se quema después de unos años.
El verdadero problema no es el costo de la pieza defectuosa, sino la dificultad de repararlo: las horas de trabajo necesarias, el tiempo de inactividad del aparato y la frustración de tener que desarmar todo el aparato solo para encontrar una pieza rota.
Una forma más simple de solucionar los problemas
Nos cansamos de ese método de “desarmar todo”. Por eso, diseñamos nuestros módulos infrarrojos de modo que puedan conectarse fácilmente.
En lugar de soldar todo al chasis, utilizamos un sistema modular. Si un tubo se rompe, no es necesario abrir la carcasa impermeable ni manipular los cables principales. Basta con sacar el módulo viejo e insertar uno nuevo. Solo se necesitan minutos para hacerlo.
Para asegurar que todo funcione correctamente, utilizamos conectores estandarizados. Estos se conectan firmemente, por lo que no hay riesgo de arcos eléctricos o sobrecalentamiento en las terminales. Simplemente funciona.
El compromiso entre la impermeabilización y la facilidad de reparación
Por lo general, hacer que algo sea impermeable hace que sea más difícil repararlo. Se necesitan juntas herméticas y carcasas con clasificación IP, lo cual requiere herramientas enormes para poder abrirlas.
Nosotros resolvimos esto separando la “capa protectora” del “núcleo de calefacción”. La carcasa exterior evita que entre la lluvia, pero el interior permite un acceso rápido.
Pero aquí está el problema: más puntos de conexión pueden significar más posibilidades de que algo salga mal, en comparación con una placa soldada única. Lo resolvimos utilizando terminales resistentes a altas temperaturas. Estos no se deforman ni se derriten, incluso cuando el calentador funciona durante horas seguidas.
El costo a largo plazo
Esto cambia la forma en que pensamos sobre los costos a largo plazo. Cuando se rompe un tubo de cuarzo, no es necesario desechar todo el aparato. Basta con reemplazar ese tubo. Además, esto reduce el tamaño del almacenamiento de repuestos. Solo es necesario tener algunos tubos y clips a mano, en lugar de tener que mantener montajes complejos y caros.
Es la forma más sencilla de mantener su patio caliente, sin tener que llamar a un técnico cada vez que se quema una bombilla.