
Cómo mantener el baño cálido (incluso antes de entrar en él) A nadie le gusta pasar de una ducha caliente a un baño helado. Es como un choque para el cuerpo. La mayoría de los calentadores simplemente intentan calentar el aire, lo cual lleva mucho tiempo, especialmente cuando la habitación está llena de vapor. Por eso hemos optado por el uso de rayos infrarrojos. En lugar de calentar el aire, estos rayos actúan directamente sobre la piel. Se trata de un tipo diferente de calor. Por qué es importante que el calentamiento sea “inmediato” Imagínelo como un interruptor de luz. Con un calentador tradicional, hay que esperar a que toda la habitación se caliente. Con los rayos infrarrojos, en cuanto se activa el dispositivo, ya se siente el calor en la piel. Básicamente, no hay demoras. Puedes activar el calentamiento desde la cama o del pasillo; para cuando entres al baño, la habitación ya estará cálida. Mantener la tecnología seca Mezclar electricidad, agua y vapor suele ser motivo de problemas. No podemos permitir que el calentador se dañe solo porque uno tome una ducha larga y llena de vapor. Para evitar esto, guardamos los componentes electrónicos dentro de carcasas resistentes al agua. Utilizamos juntas especiales y recubrimientos que impiden que el agua entre en contacto con los componentes eléctricos. De esta manera, puedes usar comandos de voz o una aplicación para encender el calentador sin preocuparte por chispas. Los aspectos técnicos y las compensaciones La verdad es que hacer que este dispositivo sea “inteligente” no es tan sencillo como simplemente añadir un chip. Las lámparas de rayos infrarrojos consumen mucha energía en cuanto se encienden. Si se utiliza un relé de baja calidad, esos contactos se soldarán después de unos meses. Nos aseguramos de que los componentes puedan soportar esa carga. También hay que equilibrar bien la estructura del dispositivo: si se sella demasiado bien para evitar que entre agua, los componentes electrónicos pueden sobrecalentarse. Hemos encontrado el equilibrio ideal entre el montaje y el espacio disponible, para que el módulo inteligente siga funcionando bien incluso en inviernos extremadamente fríos.