
Deje de luchar contra su horno: cómo lograr un tratamiento térmico adecuado del vidrio
¿Alguna vez ha tenido la sensación de que el resultado del tratamiento térmico del vidrio depende únicamente de la suerte? Una vez el resultado es perfecto, y en otra ocasión el vidrio resulta dañado, con bordes deformados y grietas.
Por lo general, la culpa la tiene algo que ni siquiera se puede ver: los gradientes térmicos. Si las lámparas infrarrojas no emiten luz con la misma intensidad en toda la superficie del vidrio, se generan “puntos fríos”. Puede parecer algo menor, pero ese pequeño descenso en la temperatura crea estrés interno que arruina el proceso de tratamiento del vidrio.
Se trata de encontrar el equilibrio.
La mayoría de las personas piensan que lo único necesario es más calor. Pero eso no es cierto. Lo importante es que el calor sea uniforme en todo el vidrio.
Imagínelo así: si una lámpara emite 1000 W y la cercana a ella solo emite 920 W, el vidrio sentirá esa diferencia. Esto hará que el vidrio se tense y se deforme al enfriarse. Para solucionar esto, nos concentramos en detalles como la forma en que está enrollado el filamento y la pureza del cuarzo, con el fin de asegurarnos de que cada tubo funcione exactamente igual que sus vecinos.
¿Por qué utilizar tecnología de onda corta?
Utilizamos tecnología de onda corta porque no se limita a actuar sobre la superficie del vidrio, sino que penetra en él mucho más rápido. De esta manera, se puede alcanzar rápidamente el punto de tratamiento térmico adecuado, y sin necesidad de utilizar mucho espacio.
Pero hay algo que debe tener en cuenta: cuando se utiliza tanta potencia en un tubo pequeño, este se calienta mucho. Asegúrese de que los conectores y cables sean adecuados para soportar esa carga. No hay nada peor que el olor de los conectores derretidos, debido a que los componentes no pueden soportar esa potencia.
La verdad sobre el mantenimiento
Esta es la parte que la mayoría de los folletos de venta omiten: estas lámparas no duran para siempre.
Dado que funcionan a temperaturas extremas para alcanzar esa longitud de onda específica, los filamentos terminan por agotarse. Cuando eso ocurre, el espectro de calor cambia.
Podría tentarlo reemplazar solo la lámpara que se ha quemado. No lo haga.
Mezclar una lámpara nueva con varias lámparas viejas arruina la uniformidad del proceso de tratamiento térmico. Si quiere que los resultados sean consistentes, reemplace todo el conjunto de lámparas de una sola vez. Puede parecer más trabajo al principio, pero le ahorrará problemas relacionados con vidrios de calidad variable.