
Haciendo que los calentadores de fábrica sean realmente inteligentes
La mayoría de los calentadores de fábrica simplemente dispersan aire caliente en el ambiente, lo cual es problemático, ya que se trata de calentar todo el espacio de un almacén enorme. Los calentadores de techo de tipo radiante son diferentes: emiten ondas infrarrojas que afectan directamente a las personas y al equipo. Es como estar bajo el sol en una mañana fría.
Pero la verdadera magia ocurre cuando estos dispositivos se conectan a un sistema inteligente o a una pasarela IoT. De este modo, ya no hay problemas con termostatos que tardan mucho en detectar que la habitación está muy fría.
Cómo funcionan realmente los sistemas inteligentes
Si desea que su lugar de trabajo esté caliente tan pronto como su equipo entre, no puede confiar en un interruptor manual. En su lugar, conectamos la fuente de alimentación del calentador a un relé inteligente o a un PLC.
Dado que estas unidades consumen mucha energía, necesitan contactores robustos. Al conectarlos a un hub a través de Wi-Fi, Zigbee o Modbus, puede encender el calor desde su teléfono, incluso antes de salir de casa. Ya no tendrá que soportar el frío durante la primera hora del turno. Basta con establecer un horario o presionar un botón para que comience a fluir el calor.
Advertencia sobre el cableado
Tenga cuidado: nunca conecte un calentador industrial de 5 kW a un enchufe inteligente estándar. Esto causará daños graves al dispositivo. La forma correcta de hacerlo es utilizando un circuito de control de baja tensión. El hub inteligente envía una señal de 5 V o 12 V a una bobina, la cual a su vez desconecta las líneas de alta tensión. Es una forma segura de controlar una gran cantidad de energía sin dañar los equipos.
Evitando sobrecargas eléctricas
Hay un problema: cuando se encienden muchos de estos calentadores al mismo tiempo, se genera un aumento excesivo de energía eléctrica. Si se pulsa un botón inteligente que activa diez calentadores de 3 kW al mismo tiempo, es probable que se apague el interruptor principal. Para solucionarlo, utilizamos lo que se llama “arranque escalonado”. Programamos la lógica para que los calentadores se enciendan uno por uno, en intervalos de segundos. Es un ajuste sencillo, pero permite tener un espacio de trabajo cálido en cuestión de minutos, sin que se sobrecarguen los fusibles del edificio.